Antes de lavar personalmente nuestra ropa debemos tener en cuenta la composición del tejido, esto es, si son fibras naturales (vegetales o animales), artificiales o sintéticas.

También, es muy importante conocer si son tejidos blancos o con colores, si son pálidos o intensos, en este caso si queremos mantenerlos debemos seguir estrictamente unas indicaciones para llevar a cabo el lavado de las prendas. Como por ejemplo la temperatura o el tipo de lavado que requiere el mismo. De manera que si descuidamos estos pequeños datos puede que nuestras prendas lleguen hasta a cambiar de forma o color.

La primera solución para acabar con esas manchas difíciles sería actuar lo antes posible sobre ellas. De lo contrario se resecarán y pretratar estas con algún tipo de producto detergente hará que el desmanchado posterior se realice de manera mucho más fácil.

Otro de los errores más comunes que se suele cometer a la hora de hacer la colada en casa es el lavado y el secado. Muchas fibras, como por ejemplo la seda y la lana no lo admiten y es mejor que se sequen extendidas dejando escurrir el agua de los tejidos. Generalmente, los tejidos no deben secarse expuestos directamente al sol durante mucho tiempo y esto es algo que la gente desconoce, de manera que las prendas de color acaban perdiendo intensidad, así como las blancas acaban convirtiendose en amarillas.

Por otra parte, el planchado también tiene una gran importancia y según la composición del tejido que se trate es muy importante seguir las indicaciones, atendiendo siempre a la temperatura a la que se hace. Por esto, siempre se recomienda también planchar telas un poco húmedas y asegurándonos de que no hay ninguna mancha, ya que con el planchado podrían fijarse aún más.

Pero, como hemos dicho al principio de esta entrada, cada fibra guarda un tipo de particularidades que deben ser atendidas a la hora de ser tratadas. A continuación te mencionamos algunas de ellas.

Cuidados especiales

Por su parte la seda es un tejido muy delicado por lo que siempre debe lavarse a temperatura muy baja y con detergentes naturales, poco agresivos. El rayón, que se conoce como seda artificial, es un tejido que admite perfectamente el lavado a temperaturas más altas y no requiere tantos cuidados ya que está compuesto por varias fibras.

El algodón es una de las fibras de uso más extendido debido a su maleabilidad. Por eso puede ser lavada sin atender a muchas exigencias, aunque se debe tener cuidado porque al lavarse a temperaturas altas puede llegar a encoger.

Finalmente, encontramos algunos tejidos que sí que son bastante delicados y para los cuales se recomienda únicamente un tratamiento llevado a cabo por profesionales. En este grupo podemos encontrar las fibras que conforman la lana o el poliéster.

En Telelavo llevamos más de 10 años estudiando y trabajando con las particularidades de cada uno de los tejidos, llevando a devolver la vida a muchas prendas que ya no la tenían. A partir de la combinación entre última tecnología y un servicio artesanal, nuestros operarios conocen a la perfección cada una las prendas que llegan al taller tratándolas de manera individual y utilizando los productos pertinentes que necesitan.

Nosotros no mezclamos colores; si la prenda no sale en buenas condiciones, la volvemos a lavar y entregamos un certificado de desinfección. ¿Vas a seguir lavando tu ropa en casa? Déjanoslo a nosotros.